¿Cómo se cobra un seguro de vida?

¿Cómo se cobra un seguro de vida?

Unas 30.000 familias todos los años salen de una situación preocupante gracias al Seguro de Vida. Este dato habla por si sólo de la importancia de un producto que según la Memoria Social del Seguroindemniza con una media de 25.000 euros y que cubre en el 32% de los casos supuestos de invalidez y en el 68% el fallecimiento.

¿Qué tiene que hacer un beneficiario para cobrar un seguro de vida?

Si beneficiario y tomador del seguro coinciden, como es el caso de la invalidez, el trámite es directo con la aseguradora y el impuesto correspondiente, sujeto a deducciones, será el IRPF que se pagará meses después. Por ejemplo, si el cobro es del 2015 se liquidará a partir de abril del 2016, con lo cual no generará ningún problema mientras se tenga reservada parte de lo cobrado para la liquidación. Más complicado es el segundo supuesto, desde el desconocimiento de la existencia de un seguro hasta la tramitación del cobro.

En primer lugar, aunque seamos consciente de la existencia de pólizas de vida, puede que se nos escape alguna, de hecho se calcula que casi un 10% de los seguros de vida no se cobran. Por ello el primer paso importante es acudir al Registro de contratos de seguros de cobertura de fallecimiento, dependiente del Ministerio de Justicia, en el que acreditando la muerte del titular tendremos acceso a todos los seguros con cobertura de fallecimiento pudiendo realizar una petición en persona, por correo o de forma telemática.

Pagar el Impuesto de Sucesiones

En un plazo máximo de 7 días el Registro expedirá un certificado con los contratos vigentes y con qué aseguradoras están suscritos. Estos certificados se recogerán de la misma forma en la que se solicitaron. El siguiente paso será personarse en la entidad aseguradora correspondiente, para conocer si eres beneficiario de ese seguro e iniciar los trámites para su cobro. No hay que olvidar que en caso de no haber designado ningún beneficiario específico en la póliza, serán los herederos legales quienes cobren, generalmente los hijos, cónyuge o padres.

Los trámites suelen ser muy sencillos, pero queda un paso importante, y es que toda percepción de dinero por parte de los beneficiarios de seguros de vida como consecuencia de la muerte de la persona asegurada -siempre que el contratante sea distinta persona del beneficiario- está sujeta al Impuesto de Sucesiones y Donaciones.

La cantidad que recibirá el beneficiario se ha de sumar al valor de todos los bienes y derechos que formen parte de su herencia. Esto puede suponer un grave perjuicio económico, ya que las entidades aseguradoras no permiten cobrar ningún seguro si previamente no se justifica el pago del Impuesto sobre Sucesiones. Para paliar esta medida y poder cobrar el seguro de vida sin esperar la tramitación de la herencia, las Comunidades Autónomas (que son las que gestionan este impuesto) permiten realizar una autoliquidación parcial del impuesto por el valor de la póliza, teniendo en cuenta que el resto de la herencia se debe presentar antes de que finalice el plazo de seis meses.

Una vez realizada esta autoliquidación se presenta con el resto de información requerida a la entidad aseguradora y en plazos generalmente muy breves se percibe la parte del capital asegurado que pertenezca al beneficiario.

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Qué opción es mejor en un seguro de salud

Analizando pros y contras

Qué opción es mejor en un seguro de salud: ¿Reembolso o cuadro médico cerrado?

 

 

Qué opción es mejor en un seguro de salud: ¿Reembolso o cuadro médico cerrado?

El seguro de salud se ha convertido en uno de los productos de previsión más importante para muchos hogares. Con ellos se busca obtener los beneficios de una asistencia sanitaría más rápida, y sin esperas. Su crecimiento, el aumento de oferta ha hecho que nos encontremos con muchas y variadas posibilidades con diferentes opciones y cuestiones a veces difíciles de elegir rápidamente cuál es la más conveniente desde las coberturas a las opciones de pago.

Una de las más importantes es qué tipo de cuadro médico elegir, cerrado o de libre elección con reembolso de los gastos que origine. Sin condicionamientos económicos, tener libertad completa para elegir médico y que nos cubran prácticamente la totalidad de su coste, es por supuesto la mejor y más completa opción. Pero a cambio de ello, tiene un coste económico que supera a los seguros de cuadro médico cerrado, tanto por la póliza como por parte del gasto que siempre va a cargo del asegurado, ya que en estas pólizas se suele reembolsar entre el 80%-90% del total del gasto.

Eso sí, la mayoría de los seguros de reembolso suelen estar estructurados en pólizas denominadas mixtas. Por un lado tienes tu cuadro médico cerrado como en el resto de modalidades, al que puedes acudir sin ningún otro coste o copago, pero por otro lado siempre tienes la opción de acudir a un especialista fuera de este cuadro. Con ello, es claro que con el seguro de reembolso tenemos unacobertura de salud aún más amplia, pero hay que analizar si económicamente merece la pena en todos los casos.

Puntos a tener en cuenta a la hora de elegir, o no, un seguro de reembolso

Circunstancias familiares, laborales, geográficas y por supuesto personales nos marcaran la decisión de contratar una u otra modalidad:

  • Familia con hijos o seguro individual: Aunque en estos momentos, asegurar la totalidad de los miembros de una familia es muy accesible, si hay que tener en cuenta que si elegimos la modalidad de reembolso el coste si se eleva de forma muy importante frente a un seguro de cuadro médico que cubre perfectamente todas sus necesidades. En el lado contrario, una unidad familiar formada por sólo una persona o su pareja, podrá asumir con mayor facilidad el mayor coste del seguro de reembolso.
  • Residencia estable o persona que viaja mucho: Si tenemos una residencia estable en una ciudad o zona y nuestro cuadro médico cubre todas nuestras necesidades médicas, el seguro de reembolso no será necesario en la mayoría de los casos. Distinto es al asegurado que se traslada muchas veces de domicilio, ya sea a lo largo del año por motivos profesionales o incluso cambiando de residencia por los mismos motivos varias veces en su vida. En estos casos, saber que vayas donde vayas, no vas a tener problema de cobertura médica sin tener que preocuparte de “estudiar” tu cuadro médico aumenta las ventajas del seguro de reembolso.
  • Preferencias con algún médico: Por último, están por supuesto las vinculaciones o preferencias personales. A lo largo de la vida acumulamos toda una serie de experiencias o vivencias y las relacionadas con la salud están entre las más importantes. Si además de tener la seguridad de un cuadro médico completo queremos siempre tener disponible a ese médico que aunque no esté incluido en el, nos da confianza, sin duda, la tranquilidad del seguro de reembolso, no tiene precio.

En definitiva, hay que ajustar el coste a nuestras distintas circunstancias y ver si alguno de estos condicionantes ayuda a sopesar si merece económicamente un mayor gasto.