¿Has hecho las aportaciones anuales a tu Plan de Pensiones, Plan de Previsión Asegurado o PIAS?

Estamos en el último trimestre del año, y es el momento en el que aprovechamos para hacer las últimas aportaciones a los Planes de Ahorro que tenemos.

Aunque este es un año difícil, te recordamos que aún puedes realizar las aportaciones hasta el máximo anual que permite la ley, que en los tres casos es de 8.000€ anuales.

Desde la Correduría de Seguros Mapi, te recomendamos que este año aportes el máximo que puedas, sobre todo si tienes un Plan de Pensiones o un Plan de Previsión Asegurado, ya que estos desgravan en la Declaración de la Renta y la previsión a partir del 2021 es que el máximo a desgravar sea de 2.000€.

¿Tengo que tener el coche asegurado aunque no lo use durante el confinamiento?

Es importante saber que el Real Decreto 8/2004 sobre la responsabilidad civil y el seguro en la circulación de vehículos a motor afirma que el vehículo tiene que estar asegurado aunque no se vaya a utilizar.

La razon es que si nuestro vehiculo tiene un siniestro (mientras no lo estamos utilizando) nuestro seguro de responsabilidad civil se hará cargo de estos daños. Uno de los ejemplos es que se nos olvide poner el freno de mano al aparcar y nuestro vehiculo choque con el del vecino.

En el caso de no tener seguro de responsabilidad civil y sufrir un accidente, las sanciones pueden conllevar pagos entre los 600€ y los 3.000€.

¿Qué seguros desgravan en la declaración de la renta?

Renta 2015

Seguros de hogar, vida, de ahorro, de automóvil, de accidentes…las modalidades de seguros son casi infinitas y hoy día son uno de los productos más contratados por los españoles, teniendo en cuenta que algunos de ellos son obligatorios. Algunos de los seguros más habituales tienen premio fiscal, dado que permiten desgravar en la declaración de la Renta.

  • Seguro de hogar

Toda vivienda debe tener, como mínimo, cobertura frente a incendios. Así, el seguro de hogar es obligatorio con al menos dicha protección, y ampliar las coberturas ya dependerá del propietario del inmueble. En general, las primas pagadas por este tipo de seguro no desgravan en el IRPF, salvo si el producto está vinculado a la hipoteca de una casa que tenga derecho a la desgravación por adquisición de vivienda habitual. Eso es, para los inmuebles comprados antes del 1 de enero de 2013.

En este caso, se puede reducir por el seguro incluyendo las cantidades satisfechas en la deducción por adquisición de vivienda habitual. Por ejemplo, si en 2015 se han pagado 300 euros por la póliza de hogar ligada al préstamo hipotecario, se podrá sumar ese importe al total amortizado en la hipoteca para calcular la base sobre la que aplicar la deducción, que permite desgravar hasta el 15% de las aportaciones hasta un límite de 9.040 euros.

  • Seguro de vida

También suele ser un seguro exigido por el banco para contratar una hipoteca, pero las aportaciones no gozan de beneficios fiscales, con la excepción de los Planes de Previsión Asegurados (PPA), cuyas primas se consideran una reducción de los rendimientos del trabajo, hasta determinados límites.

Cuando el tomador y el beneficiario del seguro son la misma persona, la tributación corresponde alImpuesto de Sucesiones y Donaciones, que recoge una exención cuando el beneficiario es el cónyuge, un ascendiente o un descendiente de hasta 9.195,49 euros por heredero de forma general.

Si tomador y beneficiario coinciden, se consigna en el IRPF y, además, hay que distinguir si la prestación que se cobra cuando se alcanza cierta edad se percibe en forma de capital o en forma de renta.

Si es en forma de capital (pago único), el beneficio se obtiene restando al capital obtenido la totalidad de las primas satisfechas y se integra en la base imponible del ahorro, que para la declaración de la renta 2015 tributa a un tipo del 20% los primeros 6.000 euros, al 22% desde 6.000 a 50.000 euros y al 24% para cuantías superiores a los 50.000 euros.

Si es en forma de renta, se aplica una fiscalidad similar a los rendimientos del capital mobiliario.

  • Seguro de coche

Cuando se compra un vehículo, es obligatorio el seguro de coche a terceros, como mínimo. Como norma general el seguro del coche no desgrava en el IRPF. Pero, si el coche lo compra un trabajador autónomo para fines laborales, es posible deducir los costes del seguro siempre y cuando afecten al 100% para la actividad.

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¿Qué derechos y obligaciones tiene el beneficiario de un seguro de vida?

Seguro de vida

En el seguro de vida la figura del beneficiario, la persona en la que en el caso de fallecimiento recibirá la prestación económica estipulada en el contrato del seguro, tiene una importancia especial.

La elección expresa del mismo conlleva ventajas y facilidades en muchos casos a la hora del cobro, pero la cuestión está que no existe esta obligación y por tanto en muchos casos a la hora del fallecimiento podemos encontrarnos que no haya ningún beneficiario designado. Si es así, en caso de fallecimiento, el importe de los seguros de vida lo recibirán los herederos legales de la persona asegurada.

Si en el lado contrario, hay designación expresa del beneficiario, en este supuesto la ley prevé dos formas de hacerlo, o bien en la propia póliza o se puede hacer esta designación expresa en el testamento.

Derechos y obligaciones de los beneficiarios

El derecho fundamental del beneficiario del seguro de vida de vida es el cobro de la prestación económica pactada en la póliza, pero también tiene una serie de obligaciones antes de recibir esta percepción.

Para recibirla, tiene que identificarse ante la entidad aseguradora. Si figura como beneficiario expresamente en la póliza, no tendrá ningún problema, si no es así, tendrá un trámite adicional, presentar la designación correspondiente de herederos efectuada ante Notario, ya sea porque exista testamento o porque sean los legalmente establecidos tras solicitar un certificado de Actos de Última Voluntad. Este documento acredita si una persona, ha otorgado testamento (puede haber realizado varios, siendo el más importante el último de ellos que anula los anteriores) y ante qué Notario o Notarios. De esta forma, los herederos podrán dirigirse al Notario autorizante del último testamento y obtener una copia autorizada del mismo y con ella realizar cualquier acto sucesorio como el cobro del seguro de vida.

El paso siguiente es liquidar los impuestos que conllevan el cobro del seguro de vida. La percepción de dinero por parte de los beneficiarios de seguros de vida como consecuencia de la muerte de la persona asegurada, siempre que el contratante sea distinta persona del beneficiario, está sujeta al Impuesto de Sucesiones y Donaciones. Con ello, la cantidad recibida por el beneficiario se ha de acumular al valor de los bienes y derechos que formen parte de su parte en la herencia. Pero, con el fin de cobrar el seguro de vida sin esperar la tramitación de la herencia, es habitual practicar una autoliquidación parcial del impuesto por el valor de la póliza, teniendo en cuenta que el resto de la herencia se debe presentar y/o autoliquidar antes que finalice el plazo de seis meses. Las entidades aseguradoras no pueden hacer efectivo el pago de la póliza si no se justifica haber presentado a liquidación la documentación correspondiente o haber autoliquidado el impuesto.

Por último no hay que olvidar otro derecho, poder consultar la existencia de cualquier seguro para poder gestionar su cobro. En España existe desde 2005 un registro de Contratos de Seguros con Cobertura de Fallecimiento. Este registro público dependiente del Ministerio de Justicia podemos encontrar toda la información necesaria para que los beneficiarios de un seguro de vida puedan conocer si una persona fallecida tenía contratado este tipo de productos caso así como conseguir toda la información necesaria para poder reclamar a la entidad aseguradora.

Los españoles aseguran sus casas un 32% por debajo de su valor real

Getty Images/Dimitri Otis

 Las viviendas en España están desprotegidas ante cualquier siniestro, a pesar de tener contratado un seguro de hogar. Esto es así porque los españoles tratan de ahorrar unos euros en esta partida, de pago anual, de cuyo alcance siguen sin ser demasiado conscientes. Las casas españolas están aseguradas un 32% por debajo de su valor real, según un estudio realizado por la División de Hogar de Línea Directa Aseguradora. “Los españoles aseguran sus viviendas por un importe medio de 107.000 euros, mientras que su valor real ronda los 142.000 euros de media, lo que supone que en caso de un siniestro grave, como un incendio, la aseguradora nos abonaría solo 107.000 euros, causándonos una pérdida real de 35.000 euros”.

El infraseguro -se asegura por debajo de su valor-, es una realidad muy habitual en España. Se calcula que existen aproximadamente 10 millones de viviendas infraaseguradas, según la web Kelisto.es. Al no tratarse de un seguro obligatorio, muchas familias han optado por reducir las coberturas de su póliza. Las consecuencias son de calado: en caso de siniestro, la compañía aseguradora indemnizará en la misma proporción que el cliente aseguró el riesgo. Es decir, si debía asegurarse el contenido por 50.000 euros y se asegura en póliza por 25.000 euros, la compañía solo abonará el 50% del siniestro.

Lo mismo ocurre en la cobertura de los daños causados a las casas de los vecinos, donde también hay una diferencia entre el valor de las viviendas dañadas y la cantidad media asegurada, que en ciudades como Madrid o Barcelona puede alcanzar un 20%. Esto implica que si se produce un incendio y la casa del vecino queda destruida, el responsable del siniestro deberá pagar de su bolsillo la cantidad que exceda del valor contratado en concepto de responsabilidad civil. Un ejemplo: “si la casa de nuestro vecino vale 320.000 euros y nuestra cobertura es de 260.000 euros, la diferencia, 60.000 euros, la tendríamos que pagar de nuestro bolsillo”, señala el estudio.

Revisar la póliza cada año

Para Francisco Valencia, director de Gobierno Corporativo de Línea Directa, “en España todavía existe poca concienciación sobre el drama que puede suponer el infraseguro en caso de siniestro grave, como un incendio o una inundación a un tercero, que son más habituales de lo que parece. No en vano, en caso de pérdida total de una vivienda, las aseguradoras cubren exclusivamente el capital asegurado y no el valor de mercado, por lo que es importante que revisemos periódicamente estas cantidades, sobre todo teniendo en cuenta que nuestra vivienda es, en muchos casos, el mayor patrimonio que tenemos”.

La recomendación cae en saco roto. En España aún existen 8,4 millones de casas sin seguro del hogar, un tercio del total. Este producto sigue sigue siendo un gran desconocido, ya que más de 10 millones de propietarios no saben la cantidad por la que tienen aseguradas sus viviendas, 13 millones ignoran sus coberturas y otros tres millones no saben ni cuál es su compañía de seguros actual. Algo que contrasta y mucho con el conocimimiento que los españoles tienen de su seguro del automóvil.

Casi 17 millones de propietarios desconocen qué pasaría con el pago de su hipoteca si su vivienda se destruye por un siniestro y casi 18 millones no saben quién se haría cargo de los daños causados a los vecinos. Además, alrededor del 40% de los propietarios confiesa que no vuelve a revisar las condiciones y el precio de sus pólizas después de contratarlas, pese a que hagan obras de mejora en sus viviendas o su valor de mercado se incremente.

Una realidad con la que se toparon de lleno los habitantes de Lorca (Murcia), que tras el seísmo ocurrido ahora hace cuatro años y medio, comprobaron cómo la indemnización de las aseguradoras por sus viviendas no cubría el valor real de sus casas y que incluso era necesario tener contratada una póliza de seguros de hogar para acceder a las indemnizaciones del Consorcio de Compensación de Seguros para cubrir la catástrofe.

Para evitar el infraseguro resulta útil calcular el capital real del contenido realizando un inventario y revisarlo anualmente, en caso de ampliarlo o reducirlo. Para el capital real del continente, hay que multiplicar los metros cuadrados construidos (incluyendo elementos comunes si los tiene) por el valor del metro cuuadrado que tenga el inmueble. El valor se puede averiguar en la web del Catastro.

Extremadura, la más accidentada

La accidentalidad media en las viviendas españolas es de un 33,2%, aunque Extremadura (48,7%), Madrid (43,8%) y Andalucía (40,4%) son las regiones que más accidentes domésticos registran, según el estudio de Línea Directa Aseguradora, que emplea datos sectoriales de la patronal UNESPA. Por contra, Cantabria, La Rioja y Canarias son las que menos siniestros declaran, con medias que no llegan al 24%.

La cuantía media de los siniestros en el hogar es de unos 373 euros, según datos de ICEA y UNESPA. Mientras que Extremadura (232 euros), Andalucía (290 euros) y Asturias (296 euros) son las comunidades con siniestros de menos gravedad, Cantabria, Baleares y País Vasco son los que registran siniestros más costosos, con unos importes medios de 531, 480 y 395 euros respectivamente. Los motivos van desde el tipo de construcción de cada comunidad hasta el precio medio de la mano de obra en cada territorio, pasando por razones tan diferentes como la climatología, el nivel de aseguramiento o el poder adquisitivo.

 

Fuente:

http://economia.elpais.com/economia/2015/12/16/vivienda/1450263663_758917.html

Nuevo baremo de accidentes de tráfico

Cobrar el seguro por siniestro será más difícil

  • La entrada en vigor en enero de 2016 del nuevo baremo de accidentes de tráfico exige nuevas pruebas para ser indemnizado en una lesión leve.
Cobrar el seguro por siniestro será más difícil

Mayores indemnizaciones para los accidentes de tráfico más graves y menores cuantías para los leves. Es una de las modificaciones estructurales que se producirán tras la entrada en vigor del nuevo baremo de accidentes de tráfico, el próximo 1 de enero, y que está llamado a cambiar la realidad del mundo de los seguros del automóvil.

Pese al inusual consenso entre las partes implicadas y las diferentes fuerzas políticas (su aprobación no tuvo ningún voto en contra), las nuevas pruebas exigidas a la hora de demostrar las lesiones que deben ser compensadas económicamente han levantado ampollas entre las asociaciones de víctimas.

“Es complicado decir si estamos satisfechos o no con la llegada del nuevo baremo”, comenta Francisco Canes, presidente de la Asociación Estatal de Víctimas de Accidentes DIA. “La negociación se ha hecho pensando en las víctimas más graves, como los casos en los que hay grandes lesionados, o los fallecidos, cuya situación sí que mejora sustancialmente con la nueva norma. Aun así, nos toca alzar la voz porque los implicados en accidentes leves se encuentran en una peor tesitura”, sostiene.

Cada euro invertido en investigar el fraude ahorra 43 en falsos siniestros, según Unespa

Y es que el nuevo baremo exige que se realice una reconstrucción biomecánica en aquellos accidentes en los que el daño es difícil de apreciar a simple vista. Se trata de una investigación por parte de un perito certificado que analiza los vehículos implicados y cómo se ha producido el choque para saber si una lesión es físicamente posible o no.

“Es una prueba razonable y que contribuirá a acabar con el fraude en lesiones complicadas de ver, como los esguinces cervicales”, señala un portavoz de la Unión Española de Entidades Aseguradoras y Reaseguradoras (Unespa).

Con los datos que maneja la patronal, en 2014 se detectaron más de 240.000 casos de engaño en relación a los seguros automovilísticos por un valor total de 755 millones de euros. “Por cada euro que se invierte en investigar el fraude ahorramos 43 en falsos siniestros. Fingir o exagerar lesiones produce un beneficio económico ilícito a quien lo hace, por lo que es normal que se tomen medidas para prevenirlo”, explican desde Unespa.

La asociación, que recientemente ha acordado con la Guardia Civil un procedimiento operativo común con relación a las investigaciones por estafa, sostiene que estos engaños, si se repartiesen entre todos los asegurados, encarecerían las primas en alrededor de 33 euros por cabeza.

“El problema con la nueva normativa radica en que parece que la víctima tiene una presunción de culpabilidad, y no debe ser así”, explica Canes, que afirma que se entiende que las indemnizaciones por accidente leve no hayan aumentado en su cuantía, pero no que se dificulte su cobro con la exigencia de más pruebas.

La asociación DIA teme que las víctimas de accidentes considerados de menor gravedad queden ahora desprotegidos, pues la despenalización de este tipo de sucesos supone más gastos en caso de conflicto al no disponer de la cobertura jurídica del Estado.

“La gente, por evitar líos, dejará de cobrar las primas más baratas”, denuncian las víctimas

“Cuando entre en vigor el nuevo baremo, las estadísticas darán la razón al discurso de las compañías de seguros. Bajará el número de indemnizaciones por lesiones leves, pero no porque haya mucho fraude, sino porque gente con daños menores dejará pasar la situación para evitar problemas, renunciando así a un dinero que le corresponde”, vaticina Canes.

Diferentes compañías aseguradoras sostienen que el 70% de los casos de primas concedidas por accidente de tráfico responden a esguinces cervicales, lo que, dicen, da muestra de la importancia de determinar correctamente si todas estas lesiones son reales.

“En realidad, el aumento en los últimos años de los esguinces cervicales responde a la introducción de nuevas tecnologías en los vehículos”, explica Canes. “Por ejemplo, antes, al no utilizarse el cinturón de seguridad, muchos de estos accidentes que ahora se quedan en daños leves resultaban mortales”, argumenta.

Pese a lo que las compañías de seguros puedan ahorrar con la caída del fraude, el importante aumento de las indemnizaciones en caso de fallecimiento y, sobre todo, de lesión grave provocará un incremento medio del 16% en sus costes.

En este sentido, fuentes del sector aseguran que las pólizas se encarecerán entre un 3% y un 5% a lo largo de los primeros meses del año, aunque aún existe cierta incertidumbre con respecto a cómo los jueces aplicarán esta nueva legislación y el impacto que tendrá en las cuentas de las aseguradoras

Un baremo para una sociedad compleja
Si en algo coincidieron las asociaciones de víctimas y las compañías de seguros en las negociaciones fue en la necesidad de adaptar las primas a la nueva realidad social. Así, el nuevo baremo tiene en cuenta los diferentes tipos de familias que existen a la hora de determinar la cuantía y los beneficiarios de una compensación.

“Por ejemplo, el fallecimiento en un accidente de tráfico de un tío que, por el motivo que sea, ejerza una función de padre, será compensado como si se tratase del padre biológico”, cuenta un portavoz de Unespa.

“Un aspecto fundamental de la nueva legislación es que se tienen en cuenta los gastos médicos futuros”, señala Canes. Se trata de una medida que tendrá especial incidencia en los casos de lesiones graves, pues en el pago de la compensación se incluirán también los costes de la posible rehabilitación, así como de la renovación del material sanitario (prótesis, sillas de ruedas, etc.) cuando corresponda.

Todas las partes están de acuerdo en que el antiguo baremo, aprobado en 1995, estaba, desde el punto de vista socioeconómico, del todo obsoleto. La anterior legislación no mencionaba de manera específica a las parejas de hecho ni a los matrimonios homosexuales, realidades a día de hoy muy presentes en la sociedad española y que quedaban a disposición de la interpretación de la ley que hiciera el magistrado.

“En términos generales, España se había alejado del resto de países de Europa en relación a la cuantía económica de las indemnizaciones. Es cierto que cada país tiene una realidad diferente y que las primas deben ir en consonancia, pero ya se hacía necesario actualizar la ley”, señala la patronal.

Las cifras

240.000 son los casos de fraude detectados en 2014 por la patronal en relación a los seguros automovilísticos. En total, suponían un valor cercano a los 755 millones de euros.

16% se encarecerán, de media, los costes de las compañías con la entrada en vigor del nuevo baremo de accidentes de tráfico.

70% de los casos de primas concedidas por accidentes de tráfico responden a esguinces cervicales, según los datos de las aseguradoras.

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Nuevo baremo de accidentes de tráfico

Cobrar el seguro por siniestro será más difícil

  • La entrada en vigor en enero de 2016 del nuevo baremo de accidentes de tráfico exige nuevas pruebas para ser indemnizado en una lesión leve.
Cobrar el seguro por siniestro será más difícil

Mayores indemnizaciones para los accidentes de tráfico más graves y menores cuantías para los leves. Es una de las modificaciones estructurales que se producirán tras la entrada en vigor del nuevo baremo de accidentes de tráfico, el próximo 1 de enero, y que está llamado a cambiar la realidad del mundo de los seguros del automóvil.

Pese al inusual consenso entre las partes implicadas y las diferentes fuerzas políticas (su aprobación no tuvo ningún voto en contra), las nuevas pruebas exigidas a la hora de demostrar las lesiones que deben ser compensadas económicamente han levantado ampollas entre las asociaciones de víctimas.

“Es complicado decir si estamos satisfechos o no con la llegada del nuevo baremo”, comenta Francisco Canes, presidente de la Asociación Estatal de Víctimas de Accidentes DIA. “La negociación se ha hecho pensando en las víctimas más graves, como los casos en los que hay grandes lesionados, o los fallecidos, cuya situación sí que mejora sustancialmente con la nueva norma. Aun así, nos toca alzar la voz porque los implicados en accidentes leves se encuentran en una peor tesitura”, sostiene.

Cada euro invertido en investigar el fraude ahorra 43 en falsos siniestros, según Unespa

Y es que el nuevo baremo exige que se realice una reconstrucción biomecánica en aquellos accidentes en los que el daño es difícil de apreciar a simple vista. Se trata de una investigación por parte de un perito certificado que analiza los vehículos implicados y cómo se ha producido el choque para saber si una lesión es físicamente posible o no.

“Es una prueba razonable y que contribuirá a acabar con el fraude en lesiones complicadas de ver, como los esguinces cervicales”, señala un portavoz de la Unión Española de Entidades Aseguradoras y Reaseguradoras (Unespa).

Con los datos que maneja la patronal, en 2014 se detectaron más de 240.000 casos de engaño en relación a los seguros automovilísticos por un valor total de 755 millones de euros. “Por cada euro que se invierte en investigar el fraude ahorramos 43 en falsos siniestros. Fingir o exagerar lesiones produce un beneficio económico ilícito a quien lo hace, por lo que es normal que se tomen medidas para prevenirlo”, explican desde Unespa.

La asociación, que recientemente ha acordado con la Guardia Civil un procedimiento operativo común con relación a las investigaciones por estafa, sostiene que estos engaños, si se repartiesen entre todos los asegurados, encarecerían las primas en alrededor de 33 euros por cabeza.

“El problema con la nueva normativa radica en que parece que la víctima tiene una presunción de culpabilidad, y no debe ser así”, explica Canes, que afirma que se entiende que las indemnizaciones por accidente leve no hayan aumentado en su cuantía, pero no que se dificulte su cobro con la exigencia de más pruebas.

La asociación DIA teme que las víctimas de accidentes considerados de menor gravedad queden ahora desprotegidos, pues la despenalización de este tipo de sucesos supone más gastos en caso de conflicto al no disponer de la cobertura jurídica del Estado.

“La gente, por evitar líos, dejará de cobrar las primas más baratas”, denuncian las víctimas

“Cuando entre en vigor el nuevo baremo, las estadísticas darán la razón al discurso de las compañías de seguros. Bajará el número de indemnizaciones por lesiones leves, pero no porque haya mucho fraude, sino porque gente con daños menores dejará pasar la situación para evitar problemas, renunciando así a un dinero que le corresponde”, vaticina Canes.

Diferentes compañías aseguradoras sostienen que el 70% de los casos de primas concedidas por accidente de tráfico responden a esguinces cervicales, lo que, dicen, da muestra de la importancia de determinar correctamente si todas estas lesiones son reales.

“En realidad, el aumento en los últimos años de los esguinces cervicales responde a la introducción de nuevas tecnologías en los vehículos”, explica Canes. “Por ejemplo, antes, al no utilizarse el cinturón de seguridad, muchos de estos accidentes que ahora se quedan en daños leves resultaban mortales”, argumenta.

Pese a lo que las compañías de seguros puedan ahorrar con la caída del fraude, el importante aumento de las indemnizaciones en caso de fallecimiento y, sobre todo, de lesión grave provocará un incremento medio del 16% en sus costes.

En este sentido, fuentes del sector aseguran que las pólizas se encarecerán entre un 3% y un 5% a lo largo de los primeros meses del año, aunque aún existe cierta incertidumbre con respecto a cómo los jueces aplicarán esta nueva legislación y el impacto que tendrá en las cuentas de las aseguradoras

Un baremo para una sociedad compleja
Si en algo coincidieron las asociaciones de víctimas y las compañías de seguros en las negociaciones fue en la necesidad de adaptar las primas a la nueva realidad social. Así, el nuevo baremo tiene en cuenta los diferentes tipos de familias que existen a la hora de determinar la cuantía y los beneficiarios de una compensación.

“Por ejemplo, el fallecimiento en un accidente de tráfico de un tío que, por el motivo que sea, ejerza una función de padre, será compensado como si se tratase del padre biológico”, cuenta un portavoz de Unespa.

“Un aspecto fundamental de la nueva legislación es que se tienen en cuenta los gastos médicos futuros”, señala Canes. Se trata de una medida que tendrá especial incidencia en los casos de lesiones graves, pues en el pago de la compensación se incluirán también los costes de la posible rehabilitación, así como de la renovación del material sanitario (prótesis, sillas de ruedas, etc.) cuando corresponda.

Todas las partes están de acuerdo en que el antiguo baremo, aprobado en 1995, estaba, desde el punto de vista socioeconómico, del todo obsoleto. La anterior legislación no mencionaba de manera específica a las parejas de hecho ni a los matrimonios homosexuales, realidades a día de hoy muy presentes en la sociedad española y que quedaban a disposición de la interpretación de la ley que hiciera el magistrado.

“En términos generales, España se había alejado del resto de países de Europa en relación a la cuantía económica de las indemnizaciones. Es cierto que cada país tiene una realidad diferente y que las primas deben ir en consonancia, pero ya se hacía necesario actualizar la ley”, señala la patronal.

Las cifras

240.000 son los casos de fraude detectados en 2014 por la patronal en relación a los seguros automovilísticos. En total, suponían un valor cercano a los 755 millones de euros.

16% se encarecerán, de media, los costes de las compañías con la entrada en vigor del nuevo baremo de accidentes de tráfico.

70% de los casos de primas concedidas por accidentes de tráfico responden a esguinces cervicales, según los datos de las aseguradoras.

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Seguros de ahorro para la jubilación

Los complementos a las pensiones ganan mercado

Los complementos a las pensiones ganan mercado

Con la última reforma fiscal, un nuevo instrumento de ahorro entró a formar parte del abanico de ofertas comercializadas por bancos y aseguradoras: los planes de Ahorro 5. A pesar de que hasta enero no comenzaron a ser comercializados, desde entonces se han convertido en un éxito rotundo, contribuyendo notablemente a que los complementos a los planes de pensiones ganen cuota de mercado.

Con el paso de los meses se ha demostrado la buena acogida que preveían los expertos. Diseñado para aquellos consumidores dispuestos a no hacer uso de su capital ahorrado durante cinco años, a cambio de beneficiarse de la exención de tributación de sus rendimientos, han logrado innumerables adeptos.

Tantos que actualmente están solventando parte de la fuga de clientes que están registrando las aseguradoras en algunos de sus productos de vida-ahorro o los seguros de rentas (en total, 350.000 personas han dejado estos productos en un año).

Y es que hasta septiembre, según Unespa (Unión Española de Aseguradoras y Reaseguradoras), 260.000 personas ya los habían contratado y habían aportado 595 millones de euros.

Entre las virtudes de estos instrumentos de ahorro, además de sus beneficios fiscales (hasta un máximo anual de 5.000 euros), se encuentra la seguridad que aporta al garantizar al menos un 85% del capital.

“Aunque este producto preveía un 85% de garantía, el sector ha tendido a ofrecer el 100% tradicional en el mercado asegurador. Sin embargo, dado el entorno actual de tipos, pensamos que la tendencia del mercado será la de ofrecer menor nivel de garantía al cliente (siempre dentro de los límites) con el objetivo de aportar mayor rentabilidad final dentro de un entorno económico como el actual”, apuntan desde Allianz.

Desde Mapfre afirman que “los Sialp (seguros individuales de ahorro a largo plazo), también llamados planes de Ahorro 5, se están convirtiendo en una alternativa de ahorro preferente en el mercado. Sus clientes potenciales son personas a partir de los 35 años, pequeños y medianos ahorradores con perfil conservador que buscan, principalmente, capital y rentabilidad garantizada”.

Además, continúan, “el cliente que muestra interés por estos seguros son bastante similares a los que eligen un depósito bancario y, de hecho, en algunos casos, están siendo una opción para invertir los vencimientos de depósitos actuales”.

Otro producto que está acumulando triunfos son los planes de ahorro sistemático (PIAS). En los primeros nueve meses del año gestionaron 7.370 millones de ahorro, lo que supuso un crecimiento del 19% respecto al mismo periodo de 2014.

El producto PIAS crece un 19% en los primeros nueve meses del año

Desde Allianz creen que este comportamiento es debido a que “los ahorradores de nuestro país y los ciudadanos, en general, son cada día más conscientes de la necesidad de construir un ahorro complementario a una pensión pública, que tantas señales de debilidad ha proyectado últimamente (reformas de las pensiones, uso del fondo de reserva…). Además, los incentivos fiscales tienen una gran influencia en la toma de decisiones de este tipo”.

Por el contrario, los planes de previsión asegurados no han registrado tan buen comportamiento, soportando bajadas del 7,23% los nueve primeros meses del año en relación al mismo periodo de 2014.

Allianz señala que “si analizamos fiscalmente las ventajas y desventajas de este producto frente a otros de reciente creación, como son los planes a cinco años, estos últimos parecen más atractivos para el ciudadano, pues tienen la misma ventaja fiscal (exención de los rendimientos), pero con menor nivel de exigencia, ya que en el caso de los PIAS requiere cobrarlo en forma de renta. Además, los planes a cinco años permiten traspasos con entidades bancarias”.

Pero, como siempre, hay excepciones que confirman la regla Mutua Madrileña afirma que su PPA está recibiendo muy buena acogida entre sus clientes más conservadores, entre los 50 y los 60 años.

“Para el trimestre actual estamos ofreciendo una rentabilidad garantizada neta de comisiones del 1,5%, un rendimiento interesante teniendo en cuenta que los tipos de interés están en mínimos históricos”.

¿Qué ofrecen los Sialp?

Las características principales que ofrecen las distintas entidades son por ley idénticas: aportación máxima de 5.000 euros al año durante cinco años y un 85% mínimo de capital garantizado. Pero cada emisor es libre de diseñar bajo esas premisas la mejor versión de este producto con el fin de captar el mayor número de clientes.

Por ejemplo, CaixaBank, bajo el nombre de Caixafuturo Sialp, permite flexibilidad en sus aportaciones de forma periódica, ya que la prima se sitúa entre 6 euros y 416,66 euros al mes.

Entre los últimos lanzados al mercado destaca el de Plus Ultra Seguros, que ofrece un interés técnico del 2,75% hasta 31 de diciembre de 2015.

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Seguros de ahorro para la jubilación

Los complementos a las pensiones ganan mercado

Los complementos a las pensiones ganan mercado

Con la última reforma fiscal, un nuevo instrumento de ahorro entró a formar parte del abanico de ofertas comercializadas por bancos y aseguradoras: los planes de Ahorro 5. A pesar de que hasta enero no comenzaron a ser comercializados, desde entonces se han convertido en un éxito rotundo, contribuyendo notablemente a que los complementos a los planes de pensiones ganen cuota de mercado.

Con el paso de los meses se ha demostrado la buena acogida que preveían los expertos. Diseñado para aquellos consumidores dispuestos a no hacer uso de su capital ahorrado durante cinco años, a cambio de beneficiarse de la exención de tributación de sus rendimientos, han logrado innumerables adeptos.

Tantos que actualmente están solventando parte de la fuga de clientes que están registrando las aseguradoras en algunos de sus productos de vida-ahorro o los seguros de rentas (en total, 350.000 personas han dejado estos productos en un año).

Y es que hasta septiembre, según Unespa (Unión Española de Aseguradoras y Reaseguradoras), 260.000 personas ya los habían contratado y habían aportado 595 millones de euros.

Entre las virtudes de estos instrumentos de ahorro, además de sus beneficios fiscales (hasta un máximo anual de 5.000 euros), se encuentra la seguridad que aporta al garantizar al menos un 85% del capital.

“Aunque este producto preveía un 85% de garantía, el sector ha tendido a ofrecer el 100% tradicional en el mercado asegurador. Sin embargo, dado el entorno actual de tipos, pensamos que la tendencia del mercado será la de ofrecer menor nivel de garantía al cliente (siempre dentro de los límites) con el objetivo de aportar mayor rentabilidad final dentro de un entorno económico como el actual”, apuntan desde Allianz.

Desde Mapfre afirman que “los Sialp (seguros individuales de ahorro a largo plazo), también llamados planes de Ahorro 5, se están convirtiendo en una alternativa de ahorro preferente en el mercado. Sus clientes potenciales son personas a partir de los 35 años, pequeños y medianos ahorradores con perfil conservador que buscan, principalmente, capital y rentabilidad garantizada”.

Además, continúan, “el cliente que muestra interés por estos seguros son bastante similares a los que eligen un depósito bancario y, de hecho, en algunos casos, están siendo una opción para invertir los vencimientos de depósitos actuales”.

Otro producto que está acumulando triunfos son los planes de ahorro sistemático (PIAS). En los primeros nueve meses del año gestionaron 7.370 millones de ahorro, lo que supuso un crecimiento del 19% respecto al mismo periodo de 2014.

El producto PIAS crece un 19% en los primeros nueve meses del año

Desde Allianz creen que este comportamiento es debido a que “los ahorradores de nuestro país y los ciudadanos, en general, son cada día más conscientes de la necesidad de construir un ahorro complementario a una pensión pública, que tantas señales de debilidad ha proyectado últimamente (reformas de las pensiones, uso del fondo de reserva…). Además, los incentivos fiscales tienen una gran influencia en la toma de decisiones de este tipo”.

Por el contrario, los planes de previsión asegurados no han registrado tan buen comportamiento, soportando bajadas del 7,23% los nueve primeros meses del año en relación al mismo periodo de 2014.

Allianz señala que “si analizamos fiscalmente las ventajas y desventajas de este producto frente a otros de reciente creación, como son los planes a cinco años, estos últimos parecen más atractivos para el ciudadano, pues tienen la misma ventaja fiscal (exención de los rendimientos), pero con menor nivel de exigencia, ya que en el caso de los PIAS requiere cobrarlo en forma de renta. Además, los planes a cinco años permiten traspasos con entidades bancarias”.

Pero, como siempre, hay excepciones que confirman la regla Mutua Madrileña afirma que su PPA está recibiendo muy buena acogida entre sus clientes más conservadores, entre los 50 y los 60 años.

“Para el trimestre actual estamos ofreciendo una rentabilidad garantizada neta de comisiones del 1,5%, un rendimiento interesante teniendo en cuenta que los tipos de interés están en mínimos históricos”.

¿Qué ofrecen los Sialp?

Las características principales que ofrecen las distintas entidades son por ley idénticas: aportación máxima de 5.000 euros al año durante cinco años y un 85% mínimo de capital garantizado. Pero cada emisor es libre de diseñar bajo esas premisas la mejor versión de este producto con el fin de captar el mayor número de clientes.

Por ejemplo, CaixaBank, bajo el nombre de Caixafuturo Sialp, permite flexibilidad en sus aportaciones de forma periódica, ya que la prima se sitúa entre 6 euros y 416,66 euros al mes.

Entre los últimos lanzados al mercado destaca el de Plus Ultra Seguros, que ofrece un interés técnico del 2,75% hasta 31 de diciembre de 2015.

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¿Qué derechos tiene el autónomo que se pone enfermo?

Parece que los autónomos nunca enferman. O que lo hacen menos que el resto de trabajadores, de acuerdo con las últimas estadísticas de la Seguridad Social. Según los datos acumulados hasta agosto, cada mes, más de dos asalariados sobre 10 pidieron la baja por incapacidad temporal, frente a uno de cada 10 autónomos.

La discrepancia entre autónomos y asalariados no está justificada con la mejor salud de unos u otros: los trabajadores por cuenta propia suelen ser más reacios a solicitar la baja, debido a las características propias de su actividad laboral. La privación de ingresos causada por el cierre, aunque temporal, del local comercial, o el miedo a perder clientes actuales y potenciales desanima a la hora de elegir si seguir en la actividad o pedir la prestación. Pero hay situaciones en las que no hay más remedio. Entonces, ¿cuál es el importe del subsidio y cómo se tramita?

Seguridad Social

¿Cuándo se puede pedir la baja?

El trabajador que se pone enfermo tiene que solicitar la prestación por incapacidad temporal (IT), un subsidio diario que cubre la falta de ingresos mientras el profesional esté imposibilitado para ejercer su actividad. Hay dos posibilidades: por un lado, la enfermedad común y el accidente no laboral —contingencias comunes—, por el otro, la enfermedad profesional y el accidente laboral —contingencias profesionales—.

Entre enero y agosto hubo 9,26 incidencias al mes por incapacidad temporal cada 1.000 autónomos  —frente a las 20,83 de los asalariados—. Sin embargo, las bajas de los trabajadores por cuenta propia fueron más largas: una media de 87 días frente a los 37 del resto del sistema. “Los autónomos suelen pedir la baja solo si se enfrentan a una enfermedad muy seria”, comenta Sebastián Reyna, secretario general de UPTA (Unión de Profesionales y Trabajadores Autónomos).

María José Landaburu, secretaria general de la Unión de Asociaciones de Trabajadores Autónomos y emprendedores (UATAE), argumenta que “muchos [autónomos] no tienen trabajadores a los que dejar la gestión del negocio durante su proceso de incapacidad”, por lo que prefieren seguir en la actividad y cerrar exclusivamente cuando se trata de una enfermedad complicada de superar sin un periodo de descanso.

¿Quién puede solicitarla?

Para cobrar el subsidio, es necesario tener cotizado un periodo mínimo de 180 días en los cinco años anteriores a la solicitud. Este límite deja de aplicarse en los casos de enfermedad profesional y accidente laboral. En este caso no se requiere un periodo mínimo de cotización.

La cotización por contingencias comunes es obligatoria desde 2007 para los inscritos al Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA). En cambio, la cobertura por accidentes laborales y enfermedad profesional tiene carácter voluntario, salvo para ciertos grupos de autónomos, como los económicamente dependientes o los que desarrollen una actividad de alto riesgo. Esto significa que, aquellos autónomos que no coticen por ellas y sufran, por ejemplo, un accidente en el trabajo, percibirán la prestación como si se tratara de enfermedad común.

Además, el autónomo tiene que estar dado de alta en el régimen de autónomos y al corriente con el pago de las cuotas a la Seguridad Social. Si así no fuera, la entidad gestora debe de invitar al pago de los importes pendientes, y conceder un plazo de un mes para reembolsarlos.

¿Cómo se calcula el importe de la prestación?

La cuantía de la prestación varía en función de la base de cotización y la causa que ha provocado la incapacidad. Para enfermedades comunes y accidentes no laborales se percibe el 60% de la base del mes anterior; a partir del vigésimo día y hasta el momento del alta el importe sube hasta el 75%.

¿Me conviene un seguro privado?

La escasa cuantía de la prestación es una de las razones que no anima a los trabajadores por cuenta propia a solicitar la baja por enfermedad, salvo en casos estrictamente necesarios. Para paliar esta situación existe la opción de contratar un seguro privado de complemento, que cubra la enfermedad y el accidente e integre el importe de la prestación pública.

“Ante todo, hay que calcular si tienes la misma mejora que aumentando la base de cotización”, dice Domingo Remojón, experto de iAhorro. “Para que la prima sea de verdad interesante es que sea asumible y no utilizarla por tonterías. Hay que considerar las rentas disponibles y el ahorro que tienes. Pregúntate si eres capaz de estar seis meses sin trabajar y si tu negocio puede funcionar sin ti”.

La oferta es amplia, desde seguros de incapacidad temporal que abonan una cantidad diaria prefijada en el contrato, hasta los que cubren gastos de hospitalización, visitas de especialistas o proporcionan protección también en caso de accidente.

“Muchos autónomos se ven obligados a complementar su prestación con un seguro privado, y para notrosos esta no es la situación adecuada […]. En régimen de autónomos tiene que confluir con el régimen general en derechos y obligaciones y somos conscientes que para ello también es necesario que la cotización se establezca en base a los ingresos reales, para que cada uno contribuya según sus ingresos”, insiste Maria José Landaburu, secretaria general de UATAE.

Se tiene derecho a la prestación solo a partir del cuarto día de baja: si la enfermedad obliga al descanso durante un tiempo inferior, el profesional no recibe importe alguno. Solo en caso de accidente laboral o enfermedad profesional se cobra las tres cuartas partes de la base desde el primer día de baja, siempre y cuando se esté cotizando por las contingencias profesionales.

Muchos trabajadores autónomos son reticentes a pedir la baja también porque la cantidad que cobrarían en concepto de subsidio es muy exigua. Mientras la base media de los asalariados —obligados a cotizar según su sueldo— supera los 1.700 euros, la de los autónomos ni alcanza los 1.000. Esta diferencia se explica con el hecho que los trabajadores por cuenta propia pueden elegir su base independientemente de sus ingresos reales. Y la mayoría de ellos —el 86,3% del colectivo—, escoge la mínima —884,40 euros—.

“Cuando necesitan solicitar la baja se dan cuenta de lo poco que cotizan”, remacha Reyna. Al cotizar por la base mínima, la prestación se sitúa aproximadamente en 530 euros al mes —660 euros a partir del día 21 o en caso de accidente o enfermedad profesional—. Pero hay que seguir pagando las cuotas de autónomos —algo más de 260 euros si no se tiene derecho a bonificaciones— durante el periodo de incapacidad. Así, el subsidio se queda en unos 267 euros si se recibe el 60% de la base y en cerca de 400 euros si tiene derecho al 75%.

Domingo Remojón, director de iAsesoria y experto del portal iAhorro, confirma que “el autónomo pasa la enfermedad y no pide la baja porque no tiene mejora económica alguna”. “El punto es que las prestaciones son iguales para ambos regímenes, pero si estás infracotizando te darán menos”. Si la base fuera, por ejemplo, de unos 1.500 euros —lo que implicaría ingresar a la Seguridad Social algo más de 400 euros al mes—, la prestación alcanzaría los 900 euros hasta el vigésimo día y los 1.125 euros hasta el alta.

¿Cómo se tramita?

Para solicitar el subsidio, hay que rellenar la solicitud y presentarla junto con su documento de identidad. “El modelo está disponible online, pero aconsejo llamar a la mutua para que nos confirme como tramitarla”, sugiere Reyna. Si el autónomo no sabe cuál es su entidad, puede acercarse a una oficina de atención de la Seguridad Social para averiguarlo. La baja tiene una duración máxima de un año, prorrogable durante seis meses más.

Se necesita también el justificante de pago de las cuotas de los últimos tres meses, los partes médicos dispuestos por el médico de familia —a entregar en tres días— y la declaración de situación de actividad —a presentar en el plazo de 15 días—, donde el trabajador especifique si su actividad va a cerrar, temporal o permanentemente, o, si así lo ha decidido, quién gestionará su negocio durante el periodo de baja. “Si no se presenta [la documentación] en dicho plazo, el autónomo es sancionado con la pérdida de la prestación durante un mes”, alerta Landaburu.

Si el periodo estimado de inactividad es inferior los cinco días, el facultativo puede establecer la baja y el alta a la vez, pero las mutuas tienen derecho, en cualquier momento, a efectuar controles, cambiar las condiciones o exigir dictámenes paralelos. La prestación termina cuando se agota el plazo máximo establecido, se recibe el alta, se pasa a ser pensionista o no se acude a los reconocimientos médicos obligatorios. Este último punto no hay que subestimarlo: la prestación se suspende de forma cautelar si el trabajador no se presenta a las visitas en las fechas pactadas. Solo si es capaz de probar —con un informe de su médico—, en un plazo de 10 días desde la fecha fijada por el reconocimiento, que su ausencia fue justificada, podrá ver reanudada su prestación; en caso contrario perderá por completo el subsidio.

 

Fuente El Pais