¿Qué pasa con tus ingresos si no puedes trabajar?
Si mañana tienes que estar varias semanas sin trabajar por una enfermedad o un accidente, ¿sabes cuánto cobrarías durante ese tiempo?
Normalmente no pensamos en ello hasta que llega la baja. Y ahí es cuando empezamos a hacer números: los ingresos pueden reducirse, pero los gastos personales y los del negocio siguen llegando.
La Seguridad Social contempla una prestación por incapacidad temporal para cubrir parte de la falta de ingresos cuando una enfermedad o un accidente impiden trabajar. Sin embargo, esta prestación se calcula sobre la base reguladora y no tiene por qué coincidir con los ingresos habituales (que es lo que pasa normalmente). Además, en el caso de los trabajadores por cuenta ajena, el convenio colectivo o la empresa pueden mejorarla, pero no siempre lo hacen.
Para cubrir esa diferencia existe el seguro de baja laboral, también conocido como seguro de incapacidad temporal.
¿Qué es un seguro de baja laboral?
Es un seguro que paga una indemnización cuando una enfermedad o un accidente cubierto te impide ejercer temporalmente tu actividad profesional.
El objetivo es ayudarte a mantener tus ingresos durante el periodo en el que no puedes trabajar. La cantidad que recibirás, el momento desde el que comenzarás a cobrarla y durante cuánto tiempo dependerán del tipo de seguro que hayas contratado y de las condiciones de la póliza.
No debemos confundirlo con un seguro de salud. El seguro de salud facilita el acceso a médicos, pruebas o tratamientos privados. El seguro de baja laboral no paga la asistencia médica: te paga a ti una indemnización económica.
Tampoco es lo mismo que un seguro de accidentes. Un seguro de accidentes puede cubrir, por ejemplo, el fallecimiento o una invalidez permanente provocados por un accidente. El seguro de baja laboral está pensado para una incapacidad temporal y, según la póliza, puede cubrir bajas causadas tanto por enfermedad como por accidente.
¿Cómo funciona?
Al contratar eliges un capital diario, por ejemplo, 30, 50 o 70 euros por cada día indemnizable. Este importe debe tener relación con los ingresos que necesitas complementar y con los gastos que seguirías teniendo durante la baja.
Pero elegir el capital diario no es lo único importante. También hay que mirar el tipo de póliza y como calcula la indemnización.
Algunas pólizas pagan en función de los días durante los que permanezcas incapacitado, con los límites establecidos en el contrato. Otras utilizan un baremo y asignan a cada diagnóstico un número determinado de días de indemnización, con independencia de que tu recuperación real sea más corta o más larga.
Por eso, dos seguros con el mismo capital diario pueden darte indemnizar de forma muy diferente. El precio importa, sí, pero primero tenemos que saber qué estamos comparando.
¿Qué es la franquicia en un seguro de baja laboral?
La franquicia es el número de días iniciales de la baja por los que no recibirás indemnización.
Por ejemplo, si contratas una franquicia de siete días, la póliza comenzará a indemnizar a partir del día establecido en sus condiciones. Una franquicia más larga puede abaratar el seguro, pero también significa que tendrás que asumir por tu cuenta una parte mayor de la baja.
La elección dependerá del tiempo que podrías mantener tus gastos sin generar ingresos.
Al contratarlo deberás elegir si quieres tener días de franquicia o no tenerlos (que también es una opción).
¿El seguro de baja laboral tiene carencia?
Puede tenerla, especialmente para las bajas derivadas de enfermedad. La carencia es el periodo que debe transcurrir desde la contratación hasta que determinadas coberturas empiezan a estar disponibles.
Además, es habitual que la compañía solicite un cuestionario de salud. Las enfermedades, lesiones o síntomas anteriores a la contratación pueden quedar excluidos o condicionar la aceptación del seguro. Como en los seguros de salud se tienen en cuenta las preexistencias.
Ojo con pensar que basta con contratarlo cuando ya sabemos que vamos a necesitar una intervención o tenemos una dolencia pendiente. Los seguros cubren hechos futuros e inciertos, no situaciones que ya existían antes de contratar.
¿Quién puede necesitar este seguro?
El seguro de baja laboral suele relacionarse con los autónomos porque, cuando paran su actividad, sus ingresos pueden reducirse de forma importante mientras muchos gastos continúan.
También puede ser útil para:
- Profesionales cuyos ingresos dependen directamente de su trabajo diario.
- Socios de pequeñas empresas que desarrollan una actividad dentro del negocio.
- Trabajadores por cuenta ajena cuyo convenio no complementa suficientemente la prestación por incapacidad temporal.
- Personas con gastos familiares o financieros que necesitan mantener un nivel mínimo de ingresos.
No se trata simplemente de ser autónomo o asalariado. La pregunta es cuánto dejarías de ingresar durante una baja y durante cuánto tiempo podrías asumir esa diferencia.
¿Qué hay que revisar antes de contratar?
Antes de elegir un seguro de baja laboral conviene comprobar:
- Si cubre enfermedad, accidente o ambas causas.
- Si indemniza por los días reales de incapacidad o mediante un baremo.
- El capital diario contratado.
- La franquicia aplicable.
- Los periodos de carencia.
- El tiempo máximo de indemnización.
- Las exclusiones y las enfermedades preexistentes.
- Si exige una baja oficial de la Seguridad Social o admite otra acreditación médica, según el producto.
- Cómo influye tu profesión en el precio y en las condiciones del seguro.
Esta última parte es importante. El riesgo de sufrir una baja no es el mismo para una persona que trabaja en una oficina que para quien realiza una actividad física o utiliza maquinaria. La compañía tendrá en cuenta tu profesión y debes declararla correctamente.
¿Cómo puedo ayudarte?
Antes de buscar el seguro, revisaremos qué ingresos necesitas complementar, qué gastos tendrías que seguir pagando y cuánto tiempo podrías asumirlos con tus propios ahorros.
Después compararé distintas opciones teniendo en cuenta el capital diario, la franquicia, la forma de indemnización, las carencias y las exclusiones.
No se trata de contratar la póliza que más dinero promete por día, sino de saber cuándo lo pagaría y bajo qué condiciones.
Si ya tienes un seguro de baja laboral, también puedo ayudarte a revisarlo para comprobar si sigue encajando con tus ingresos y con tu actividad profesional actual.